
Este viernes, el portavoz del BNG en el Ayuntamiento de Santiago, Rubén Cela, afirmó en rueda de prensa que el Bloque presentará una iniciativa en el pleno municipal en relación con el trazado subterráneo de una línea de alta tensión de 220.000 voltios en la aldea de Coira (parroquia de Laraño). Aunque en la reunión mantenida entre representantes de los ayuntamientos de Ames y de Santiago, ADIF y la plataforma Coira Contra a Alta Tensión, se aseguró a los vecinos que se buscaría un trazado alternativo que no discurra al lado de las viviendas, la formación nacionalista, en consonancia con la propia plataforma, considera que hay que permanecer igualmente «vixiantes» ya que de momento no hay nada firmado, se desconoce la ubicación alternativa de la línea, y si esta cumplirá con los estándares de salud, seguridad e impacto medioambiental. El grupo municipal del BNG presentará una moción en la sesión plenaria en busca de un «posicionamento claro, por escrito» del consistorio compostelano.
Cela también explicó que «é moi bo que nunha democracia a cidadanía sexa capaz de autoorganizarse», que «a unión fai a forza» y que si los vecinos de Coira no se hubieran movilizado, el cableado se habría instalado.
Desahucio en Aríns
En referencia al desahucio de la familia de Aríns llevado a cabo esa misma mañana, en el que el portavoz del Bloque sumaba entre los que intentaron paralizarlo, Cela afirmó que consideraba «bo que a xente se rebele contra iso» y que el gobierno municipal «debe mostrar un maior interese e unha maior solidariedade» con los vecinos afectados.
Por su parte, el alcalde, Agustín Hernández, dijo tras la reunión semanal de la Xunta de Goberno, que el Ayuntamiento de Santiago, a través de los Servicios Sociales, se había puesto en contacto con la familia de Aríns y les habían recomendado solicitar al Instituto Galego de Vivenda e Solo (IGVS) una vivienda de protección oficial.
