Actualidad Económica, Actualidad Política, Actualidad Social — 14 febrero, 2019 a las 14:04

Una feria con nombre inglés en clave gallega

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Malestar con la normativa y falta de comunicación de la administración

En Galicia tenemos 24 inspectores de Turismo para supervisar las infracciones de todo el territorio

La feria Fairway que se celebró en Santiago de Compostela durante tres días, suscitó mi curiosidad y,  en su último día, asistí como espectadora a una Mesa Redonda de representantes de diferentes establecimientos y asociaciones de alojamientos principalmente en Galicia. Un encuentro entre gente del sector con un auditorio con mucho reproche a una administración, de Turismo de Galicia, que no se hallaba lo suficientemente representada. Enfado y controversia en las butacas de forma generalizada, donde se solicitaba comunicación, coordinación y una interpretación única para los últimos Decretos de Albergues y Vivienda Turística. Verdaderamente la experiencia de este encuentro es bienvenida, podría haber sido acogida en cualquier lugar a lo largo del año, pues da cuenta del malestar del sector en este momento. En esta ocasión fue en el Palacio de Congresos de Santiago con un escenario de hasta 8 hombres: Jorge Duarte, Concejal de de Espazos Cidadáns, Dereito á Vivenda, Mobilidade e Relacións Veciñais polo Concello de Santiago; Iván Meléndez, Jefe Área Innovación Turística de Turismo de Galicia; Alfonso Martínez, Miembro Consejo ejecutivo del Clúster de Turismo de Galicia; Rafael Sánchez, Presidente de la Red de Albergues Privados del Camino de  Santiago Francés; Borja Rodríguez, Presidente de la Asociación Gallega de Albergues Privados  (AGALBER); Miguel Pérez, Presidente de la Asociación de Albergue de Donativo de Castilla y León. Moderada por el director comercial de Onda Cero Galicia, Ignacio Capeans. Y otra cosa llamativa, una sola mujer entre tantos hombres, Dulcinea Aguín, representante de Aviturga,  presidenta de la Asociación de la Vivienda Turística de Galicia. Así pues me senté y escuché con interés esta jornada.

Los albergues; diferencias y controversias 

Existen diferentes tipos de albergues: públicos, privados y de donativo. En los últimos tiempos han proliferado como hongos por todo el territorio y por supuesto en el transcurso del Camino de Santiago. El presidente de la Asociación de Albergues de la Rioja solicitaba que la normativa fuera más uniforme, por lo menos en el Camino de Santiago, también explicaba: “En la Rioja ni siquiera hay normativa”. Sin embargo añadía: “Hay mucha diferencia entre el albergue público y el privado”

El representante de la Sociedad de Gestión de los Albergues Públicos de la Xunta de Galicia, explicó que la normativa de los establecimientos que gestiona dispone de un marco claro, donde la gratuidad y la disponibilidad los 365 días del año era la garantía de atención al peregrino. Otras de las características es qué no se puede hacer más de una reserva por persona acreditada y no es posible reserva previamente. A la vez, determina una hora de entrada (hasta las 22h.) y una hora de salida (10 de la mañana).  E indicó, que los establecimientos públicos siguen unas líneas de calidad que deben ofrecerse al peregrino.  

Por otro lado, el representante de los albergues privados exponía la dificultad para entender la normativa tal como estaba elaborada,  y se hacía eco de la controversia entre los propietarios y los representantes de la administración pública para llegar a acuerdo en la interpretación de dicha normativa. El problema más mencionado radica en qué según la nueva normativa los albergues deben tener todo preparado(camas hechas, toallas) para recibir al cliente. Alguien del público asistente dijo: “Yo en mi establecimiento tengo literas y es difícil hacer las camas y poner la colcha para que quede bonito para la foto”.  Alegan, los propietarios, que ellos no son hoteles y que la medida supone unos gastos de personal y lavandería que merma el margen de beneficio. Anteriormente, parece que los peregrinos usaban sus sacos de dormir en la confianza sanitaria, evitando cualquier plaga, que aunque no es frecuente, pudiese existir.

El tema de las inspecciones mantuvo en alerta al auditorio y volvió a revolver a los empresarios presentes 

Inspectores de turismo 

El representante de los inspectores de turismo con respecto a la normativa indicó: “Nosotros aplicamos la norma entendiéndola igual en todos los lugares de Galicia”. Añadió: «La central de inspección está en Santiago de Compostela y se trasladan por Galicia en base al plan de inspección fundamentado en la denuncia pública».

Cómo respuesta y a petición del público indicó qué Galicia solo cuenta con 24 inspectores. Asombro y perplejidad frente a este dato cuando el turismo es el motor económico más potente que tiene esta tierra, con un área de cientos de establecimientos de hospedaje y hostelería. Pero también es sorprendente que sean los vecinos los que se tienen que denunciar entre ellos para hacer cumplir una ley… En un auditorio con muestras de enfado hacia el representante de la administración pública, hay que reconocerle mucha valentía por estar allí.  

El inspector quiso aclarar  que en algunas ocasiones la gente critica establecimientos  por haber sido denunciados y permanecer abiertos. Sin embargo, lo que no saben, añadió,  es que están bajo un proceso administrativo. Además, quiso indicar que: “La inspección tiene otras funcionalidades que la gente desconoce;  como es  el asesoramiento e información de acta de requerimiento”. y manifestó: ” Un inspector no sanciona, informa de que algo no se cumple en cuanto a las normas. En el caso de no solucionar el problema en un plazo determinado puede haber una sanción”. “los inspectores de Galicia están para tramitar, transmitir información y aclarar dudas”. Concluyó.

A tenor de estos datos sería interesante supervisar para que se cumplan normas (sanidad, jurídicas y administrativas) como principio de igualdad con la finalidad de que el dinero de todas y todos esté gestionado con justicia y criterio. 

Es un clamor, 24 personas para esta gran empresa no pueden conseguir  objetivos

La vivienda turística

Las Viviendas Turísticas son nuevas formas de entender los alojamientos vacacionales que llegan de la mano de las nuevas tecnologías y  que vienen a configurar lo que se da en llamar la economía colaborativa. Estos alquileres de propiedades privadas a través de plataformas digitales pone sobre la mesa la competencia entre empresas tradicionales y propiedades privadas.  Una vez más se demuestra que la administración va por detrás de la ciudadanía en activar medidas regulatorias que puedan mantener un orden y un clima de estabilidad y consenso a la hora de la interpretación de las normas por las que se han de regir los ciudadanos. 

Al final los gobiernos han tenido que ponerse manos a la obra en un tiempo de cambio, donde los nuevos modelos de negocio global están buscando todas las posibilidades en un escenario de Low Cost. De este modo en España cada comunidad autónoma ha elaborado su normativa, Galicia la publicó en el DOG en febrero de 2017. Dicho Decreto solo permite alquilar propiedades enteras; bien sean piso o casa, no superando los 10 huéspedes por propiedad, y por un periodo no superior a 30 días, y prohíbe de forma expresa alquilar habitaciones.  Pero la Normativa de Turismo ha tenido, según se ha manifestado en la sala, problemas para  hacer llegar una interpretación única de la misma. Además, la tramitación de la documentación para obtener la licencia Turística es un poco liosa, generalmente. La acreditación de Vivienda Turística implica la declaración anual por los beneficios obtenidos y los deberes correspondientes a la obligación contraída.  

Esta nueva modalidad no solo afecta a los empresarios o propietarios que alojan, sino también a toda la ciudadanía, pues conlleva aspectos que de no estar bien aplicada retiraría del mercado los pisos de alquiler anual (arrendamiento urbano) y por otro lado elevaría el precio de la vivienda constituyendo una burbuja que empujaría a los ciudadanos a las afueras en busca de precios más reales. Esto tendría la consecuencia de nuevas configuraciones de nuestros espacios urbanos, que solo tendrían vida en las épocas vacacionales. Son muchos los pisos, incluso habitaciones ( prohibidos por norma) que están siendo utilizados para este fin sin estar dados de alta en Turismo, por tanto, no cumplen con las obligaciones ni jurídicas ni fiscales.  Pero además, esto tiene unos peligros y unos gastos; en los últimos años por nuestras calles circulan personas que no están registradas y en caso de un desastre es difícil controlar la situación. Se generan más basuras que debemos gestionar, consumos de agua y otros servicios que  incrementan el gasto de servicios públicos.

Las Viviendas Turísticas son nuevas modalidades de alojar tan legales como las ya tradicionales pero los anfitriones deben cumplir las normas para que todos dispongamos de seguridad, control y garantía en la convivencia de nuestros espacios comunes. Esto es lo que manifestaba Dulcinea Aguín en una entrevista a Rúas magazine

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