Series y libros: ¿convivencia u oposición?

La imagen cuenta más que la palabra escrita.  Una idea que aflora en el mundo tan inmediato, digital e instantáneo por el que pasamos. Y así el panorama, están cosechando grandes éxitos las series basadas en libros en nuestro país, lo cual tiene sus efectos.

El tiempo entre costuras se dio a conocer masivamente por la adaptación de once capítulos que rodó Antena 3, y ahora hasta el libro aparece con la carátula de Adriana Ugarte. Una vez terminada ésta, rápidamente comenzó El corazón del océano de la ferrolana Elvira Menéndez, ya que aprovecharon el tirón que están teniendo las series de los bestsellers (sin ánimo de denigrar). Las historias adaptadas suelen ser aquellas con las que el público disfruta sus momentos de ocio sin demasiado esfuerzo de comprensión. Y no le quito mérito por ello, aunque resulta monótono.

Una de las escenas finales de la serie de El tiempo entre costuras.
Una de las escenas finales de la serie de El tiempo entre costuras

Este año vino cargado de historias literarias en televisión, y por ello Telecinco (en competencia directa con Antena 3) ha comprado ya los derechos de la saga del capitán Alatriste de Pérez Reverte para adaptarlo en capítulos en el próximo 2015, lo que también ocurrirá con Lo que escondían sus ojos, el reciente libro de la periodista Nieves Herrero que narra la relación secreta entre Ramón Serrano Súñer, ‘el cuñadísimo’ de Franco, con la aristócrata Sonsoles de Icaza y León.

Estas adaptaciones constituyen un fenómeno, un éxito al aportar historias en formato audiovisual, que entretienen aunque causan el descenso de la lectura, lo que ya empieza a verse como un aspecto preocupante en la sociedad actual. Porque podemos pensar que si existe la serie, para qué leer el libro.

Los libros que se basaron en Amar en tiempos revueltos.
Los libros que se basaron en Amar en tiempos revueltos

Pero no todo es tan negativo para el panorama literario, ya que se está produciendo también el efecto contrario; es decir, que cuando una serie logra encandilar al público se escribe un libro à posteriori. Es el caso de El Príncipe (libro naciente de la exitosa serie de Telecinco de este 2014), Azucena de noche de Adolfo Puerta Martín y Amapola de Asunción Muñoz (basados estos en la telenovela más longeva de TVE Amar en tiempos revueltos que dio pie a más novelas) o Isabel y los muchos libros que ya existían de esta reina y que se vieron impulsados por la serie. En este sentido, ambos productos culturales son complementarios y el uno nos acerca inevitablemente al otro, a la manera de una estrategia de marketing.

Por lo tanto, conviven dos procesos diferentes. Por un lado, series que desembocan en libros, y por otro, libros que son la base de adaptaciones seriadas.  En este momento es cuando me viene a la mente  una cita de Almudena Grandes sacada de una entrevista en el programa literario de Página 2. Ella comenta que “en España la historia que se le cuenta a gente es la feliz, y por eso mis novelas no triunfarían en una serie”. Dejo ahí la declaración a reflexión de los que seguimos las series y los libros. ¿Constituyen CULTURA estas series tan exitosas o son entretenimiento, o ambos? A cada cual su elección, pero lo que está claro es que parecen una especie de panacea para las televisiones.

Sobre Tensy Gesteira 33 Artículos
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