La música de una ciudad

Músicos en Compostela. Foto: Sandoval
Músicos en Compostela. Foto: Sandoval

El tañido de las campanas se mezcla con los diferentes instrumentos que día a día hacen de Santiago de Compostela un encanto. La música actúa como un complemento sin el que nada sería lo mismo, los peregrinos se paran frente a las diferentes bandas sonoras de la película que es el Obradoiro y las demás calles de la zona vieja.

Siempre había visto Santiago desde la lejanía, con un prisma que lo señalaba como el encanto que todas las ciudades históricas poseen en su interior. Pero para llegar a sus profundidades me hacía falta una exploración en profundidad, empaparme del ambiente. Y este verano, entre otras muchas cosas, me está sirviendo para ello. Para comenzar mi caminar todas las mañanas pensando, y al tiempo soñando, que los dos chicos que cantan música cubana estén en San Martín Pinario por la mañana, que los gaiteiros sigan en esa callejuela que baja hacia el Obradoiro y cuya música retumba por toda la ciudad, que ese joven que toca la ‘chave’ vuelva a Praterías en un día lluvioso en el que yo fui feliz cuando su música actuaba a modo de banda sonora de mis libros favoritos. Y después de esta música, quiero volver a ver todos los días las multitudes que parecen escaparse, a esos peregrinos que forman la esencia de la ciudad y que lloran de alegría al encumbrar el Obradoiro.

Veo Compostela con la magia que crean sus gentes en contacto con los miles de turistas y peregrinos que llegan día a día a ella. La miro con aire nostálgico, la misma sensación que me embarga al añorar mi infancia. Por favor, que no nos quiten esta música.

Lo creáis o no, Santiago es una ciudad que ya me sabe a pasado, pero con retorno.

Sobre Tensy Gesteira 23 Artículos
Periodista

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